Estación de A Rúa.

No es fácil encontrar una foto antigua de mi entorno, en la página del ayuntamiento de A Rúa hay algunas pero nada bajo licencia creative commons, así que he pedido prestada esta a Dixital Foto para hacer esta entrada.

La Historia de los ferrocarriles españoles no comienza en la península, si no que lo hace el 19 de noviembre de 1837 con la inauguración de la línea entre La Habana y Bejual en la actual república de Cuba para transporte de Caña de Azúcar al puerto de La Habana.



A Rúa es un municipio de la comarca de Valdeorras, en la gallega provincia de Ourense; su estación de ferrocarril, en la línea férrea Palencia – La Coruña, ha sido siempre un apeadero destacado de los de entrada a Galicia.

Su estación (Rúa - Petín) fue inaugurada el día 1 septiembre de 1883, acto del que existe esta foto que se debería considerar como un tesoro local.




Como acceso a la estación se hizo una calle en torno a la cual surgirá un nuevo barrio llamado "de la estación" que irá asentando población culminando con la instalación en el mismo de la casa consistorial a principios del s.XX.




Pido disculpas al jefe de estación, encargado del edificio o lo que sea que es ahora el señor que esta tarde estaba en las instalaciones pues hasta por tres veces he ido a sacar fotos hasta encontrar el encuadre, por la calle detrás de las vías luego, mas tarde por la puerta principal y de nuevo por la parte de atrás un rato mas tarde... se que al menos dos de las tres veces nos vio y creo que la última hasta se extrañó.



Creo que por una vez he acertado el encuadre así que, a falta de la versión del experto en retrospectivas, al que reto desde aquí mismo, me he permitido jugar un poco con la foto.



Esta última foto ha sido una restauración de Dixital Foto.




Escrito por Logio para Volviendo la vista atrás.

Aporte de Amio Cajander...
Solo quedaba ya jugar con un poco de envejecimiento fotografico-retronautico... ;)


World Trade Center



portomarín, 50 años después

Las cosas a veces surgen en el momento, uno llega al lugar, observa, se asombra, toma fotos y luego se da cuenta de que podría haber realizado un documento de mejor calidad que el que aporta si antes de salir de casa se hubiese documentado para la ocasión. En fin, que a veces hay que improvisar, así que tomé como dato de partida esta fotografía que hay en un panel informativo a la entrada de Portomarin, sirviendome así como base para hacer la panorámica que aporto mas abajo. Sin que sirva como excusa (o sí ) tengo que decir en mi defensa que el dia era horrorosamente bochornoso, el olor del agua bastante penetrante y por si fuera poco de vez en cuando caia una fina e intensa lluvia que por momentos nos chafaba la excursión, pero aún así a todo, mereció la pena por muchos motivos.

Se están realizando diversas obras de ampliación en varias presas gallegas entre las provincias de Lugo y Ourense, esa circunstancia deja a la vista paisajes a los que no estamos acostumbrados. El vaciado de los embalses destapa pueblos enteros que se resisten al paso del tiempo y a la fuerza de las aguas. En ellos se quedaron enterradas muchas cosas, ya no solo las materiales, las cuales en muchos casos han sido trasladadas piedra a piedra hacia las nuevas ubicaciones, sino las que no se tocan. Aquellas que hacen que un grupo de personas, hace siglos, decidan que en este o aquel lugar levanten un pueblo, estableciendo así los cimientos de una economia, de una cultura, de unas costumbres... de una vida.

No tengo datos, ni del autor de la fotografía, ni de la fecha en que fue tomada. Calculo que entre las décadas de los 50/60.

Esta es la visión actual a fecha 14 de agosto de 2011. Es una panorámica de 5 tomas.

Se aprecia perfectamente el lugar que marca el nivel "normal" del agua. Paseando por la zona -como véis se puede acceder en coche y cruzar el  puente (este a pié dado su mal estado), se aprecian casas, molinos de agua, el emplazamiento del antiguo puente romano (S.XII), el cual ya había sufrido un derrumbe en 1895, construyendose otro mas moderno que permitiría tambien el paso de automóviles y la ubicación de la  iglesia románica de San Juan (declarada Monumento Nacional en 1931), la cual fué trasladada al "nuevo pueblo" piedra a piedra. Se aprecian tambien los bancales destinados al cultivo de la uva, la cual formaba parte de la economía de la zona. Portomarín fué durante la Edad Media (y es en la actualidad) un paso importante en la ruta xacobea dado que era el único lugar junto con Lugo y Ourense en el que se podía cruzar el Miño sin utilizar barca gracias a sus puentes.

29.8.11: Actualización de Amio Cajander:

Gracias a la versión (de baja resolucion pero sin reflejos ;P ) de la foto antigua que encontré en la  galería del Restaurante Perez (llena, por cierto, de antiguas imágenes de la villa perdida) aqui van un par de visiones retronautas:



Combarro (1973-2011)

No hace mucho a traves de no se que vericuetos de Facebook encontré esta magnífica fotografía del no menos magnífico fotógrafo lucense Carlos L. Valcárcel.
Combarro 1973 - Carlos Valcárcel

Tuve el pálpito de que, en mi última visita al precioso Combarro, había hecho una foto "prácticamente" en el mismo lugar, y asi era.

Combarro 2011

Asi que, pese a la ligera diferencia de encuadre, pero con el mérito de no haber sido una foto "replicada", puse la máquina retronauta en marcha

Combarro 1973-2011
Agradezco a Carlos Valcárcel su amabilidad para dejarme utilizar su fotografia para uno de los juegos de este blog. No dejéis de mirar y admirar su imponente trabajo fotográfico de más 50 años (y contando) a traves de su blog o en su página de Facebook.


Zeppelin sobre la Puerta del Sol de Vigo (1929?-2011)

Hace siete décadas, el dirigible Graf Zeppelin, un coloso más largo que tres Boeing 747, navegaba habitualmente sobre Galicia, provocando el aplauso y el asombro en aldeas y ciudades. La mayor aeronave de su tiempo podía transportar 60 toneladas y aún hoy tiene el récord de mayor número de horas de vuelo, con 600 viajes y más de 150 viajes transoceánicos. Un año después de su botadura, en 1928, el orgullo del Tercer Reich comenzó a volar sobre Galicia, como lugar de paso entre Alemania y Nueva York. El verano de 1929, los gallegos fueron testigos de su viaje de vuelta al mundo, la primera de la historia que completaba una aeronave. El viernes, 9 de agosto, el aerostato sobrevoló Vigo a baja altura, procedente de Lakehurst, en Nueva Jersey, rumbo a su base de Friedrichshafen, en Alemania. Luego, proseguiría hacia los Urales, Siberia y Tokio, para terminar de nuevo en los Estados Unidos.

Imagen del fotógrafo vigués Pacheco, en la que se ve al dirigible volando 
sobre el hotel Moderno, en la Porta do Sol.
Los diarios de la época narran el ronroneo de los motores y la fascinación que despierta el dirigible, en el que se aprecia la cabina de los pasajeros, e impresiona la bandera nazi que luce en su alerón trasero. El Pueblo Gallego publicó crónicas de la travesía: «Bautizado como un hotel aéreo, el Graf Zeppelin cuenta con un comedor que puede usarse como salón de baile». El comandante Eckener, un héroe de su tiempo, transportaba «a 41 tripulantes, 20 pasajeros y 3 señoritas japonesas», según el periodista.

Tras la vuelta al mundo, las singladuras fueron frecuentes. También La Voz de Galicia recogía la entrada de un zepelín por la costa coruñesa, el 3 de septiembre de 1929. Desde Corcubión sobrevoló cabo Vilán y fue visto sobre la torre de Hércules a las 17.30 horas: «Los que lo vieron, diéronse perfecta cuenta de algunos detalles del colosal aparato». El 16 de abril de 1930, sorprendió a los marineros de Bueu. «A las siete de la mañana pasó por esta villa, a escasa altura, el Conde de Zeppelin, causando el asombro del vecindario», narra un diario. Poco después, aparece sobre Vigo, «a baja altura por encima del monte del Castro».







"El Moderno" en La Puerta del Sol de Vigo en 2011
En un viaje de Berlín a Nueva York, El Pueblo Gallego detallaba la vida a bordo: «Lleva una bodega bien surtida, cuyos restos, si quedan, serán arrojados al mar antes de entrar en el país de la ley seca ». Estaba prohibido fumar, medida lógica pues era una gran bola de hidrógeno, altamente inflamable. El incendio del Hindenburg, ocurrido un año despues de que también sobrevolara Galicia, certificaría los riesgos.

 Pero Galicia estuvo a punto de ser algo más que lugar de paso. En los años 20, el ingeniero Torres Quevedo diseñó el Hispania, un dirigible que pretendía dar servicio entre España y América. El proyecto entusiasmó al Gobierno, que construyó una terminal de aerostatos en Sevilla, para una línea con Buenos Aires, e ideó otra en Vigo que enlazaría con Nueva York. Se pretendía transportar correo postal, muy intenso en pleno auge de la emigración.

En 1930, el jefe de Aeronáutica, Alfredo Kindelán, decía: «Podrá transportar tres toneladas de correspondencia en cada viaje». Y todo, en poco más de tres días de ruta, frente al mes que invertían los trasatlánticos. Pero Galicia se tuvo que conformar con ver al Graf Zeppelin, hasta su retiro en 1937, surcar sus cielos como un inquietante coloso.


 más info sobre las visitas de los dirigibles a Galicia: 1 y 2
más info sobre el Edificio del Hotel Moderno: 3

San Estevo de Ribas de Sil ( 1925 - 2010 )

San Estevo de Ribas de Sil es un antiguo monasterio benedictino cuyo origen parece remitirse a los siglos VI y VII, aunque solo aparece referido en documentos posteriores al siglo X. Románica es la iglesia cuya fachada principal no se conserva en su estado original ya que se reformó, de modo mediocre, a finales del siglo XVII, cuando se construyen las dos torres- campanario, la portada y el nicho que la remata. Son medievales los contrafuertes que enmarcan la puerta y la moldura del antiguo rosetón.

La fachada principal del monasterio, del siglo XVIII, es muy sencilla y sólo destaca en ella la portada, con sillares almohadillados y flanqueada por dos pares de columnas con dos figuras y sobre ellas dos escudos. El conjunto se remata con una peineta de frontón triangular en la que está el gran escudo de la abadía.

Debido a la Desamortización, hacia 1836, resulta abandonada la última comunidad benedictina de éste y otros monasterios. Al parecer, los bienes de la comunidad serían confiscados y dispersados por muy variopintas diócesis; y en no pocas ocasiones por curas y párrocos que venderían, a bajo precio, imágenes, custodias, crucifijos, órganos y otros elementos.

El deterioro y el abandono resultan demoledores para el monasterio que cae poco a poco en la ruina. En 1923, dos años antes de la visita de Ruth Mathilda Anderson (autora de la fotografía),  fue declarado dentro de la primera lista de protección del Patrimonio Histórico Artístico.

 (1925)
Como ruina fue mas o menos preservada hasta que en 2004 el conjunto sufrió una remodelación y restauración total para ser convertido en el Parador de Turismo de San Estevo de Ribas de Sil.

(2010)
Visión retronauta. 1925-2010

Puebla: San Francisco y Nuestra Señora del Azogue

Pocos de los visitantes de Puebla de Sanabria - sobre todo, los que han subido al Castillo por las escaleras - se resisten a fotografiar esta imagen: el puente sobre el Tera y el Barrio de San Francisco.

Años 40 (fotógrafo desconocido) / 2011
 Situado a naciente, al otro lado del río, éste es el barrio de la Villa que ha experimentado una transformación más profunda. Sin embargo, mirando desde su orilla la vista cambia:

2011

Y ya callejeando por la plaza del Ayuntamiento y las inmediaciones del Castillo, vemos que el tiempo ha dejado pocas cicatrices:

Años 40 (fotógrafo desconocido) / 2011

Unos pequeños apuntes:

- Ni la torre de Nuestra Señora del Azogue ni el Ayuntamiento se inclinan hacia ningún lado. Tampoco es que hayan cambiado la inclinación con los años. Cosas de la(s) óptica(s) ;-) Pido muy serias disculpas por un encuadre apresurado.
- La foto antigua parece retratar la inaguración de una placa (¿el nombre de la calle?) que ya ha desaparecido, pese a la expectación que levantó entonces.
- La piedra del lateral del Ayuntamiento estaba oculta bajo el enfoscado. Durante mucho tiempo, las tradicionales piedra-madera-pizarra de la arquitectura sanabresa se consideraron signo de pobreza: quien podía permitírselo las disimulaba/ocultaba en lo posible. O, unos años más tarde, se hacía una casa de ladrillo visto. Afortunadamente, hoy las viejas piedras lucen en todo su esplendor en el casco antiguo de Puebla.

¿Volverá a cambiar la moda?

Actualización: Amio Cajander 11.04.11
Pues no en el retrofuturo  no parece que la piedra deje de verse
y el barrio de San Francisco retronautizado